Ella

No es una mirada nada más, detenidamente él la admira explorando con mucha atención cada detalle en el movimiento de sus labios al expresar sus ideas, sus enojos y sus alegrías. 

Él desea que el tiempo se detenga para enredar la mirada entre su cabello, alargar un poco más el privilegio de contemplar el peinado que ella hizo solo por salir del paso, pero contrario a todo pronóstico para él es exacto, es único, es el detalle que aporta la personalidad que una vez él había soñado. 

Comparar el brillo en sus ojos con el amanecer sería una mentira, porque muchos amaneceres él quisiera seguir en cama y evitar que la noche llegue a su fin, sin embargo por unos segundos frente a la ventana de su alma él siempre va a buscar una excusa. 

A pesar de tener una mirada triste sus ojos siempre tienen esa profundidad que sólo un artista puede entender y explicar a las masas. Ella transmite ternura, melancolía, fantasía y una falsa inocencia que a él le gustaría creer. 

Ella es dueña de sus secretos, sabe que los ojos pueden contar toda su historia y alguien los podría decifrar, por esto siempre lanza una mirada breve y superficial. Sin embargo es muy difícil mentirle a alguien que se dedica a analizar con detalle cada gesto, cada palabra y cada encuentro con sus ojos.

Él solo necesita pequeños momentos, instantes que no le cuestan nada a la vida; no importa lo difícil de la situación que él atraviese esos cortos segundos pueden cambiarle el rostro, ofrecerle felicidad o completarlo por un breve momento. 

Todo lo que ella hace le provocaba esa sensación cálida y dulce en el vientre acompañado por escalofríos en la espalda, eso que descubrió muy joven, y cómo cuando joven vuelve a terminar en dolor. Hay momentos en los que él pierde el control y ese calor se refleja en su rostro y por poco lo delata.

Son tantos años los que han pasado desde la última vez que sintió la humanidad y la vulnerabilidad como ahora, que la única explicación entendible y válida es que el tiempo conspira en su contra y lo obliga a jugar con el fuego más puro que existe.

¿Cómo definimos al enemigo? Si es como alguien que nos hace daño, entonces ella es su más cruel enemiga, porque le duele estar tan cerca… y a la vez tan lejos, le duele cuando trata de decir algo con la mirada pero ella voltea huyendo del mensaje.

Hay un dicho popular que dice: “debes tener a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca” ¡excusa perfecta! Así que él garantiza su presencia todos los días, no físicamente, ni siquiera como una compañera, simplemente asegura poder disfrutar del sonido de su voz.

Probablemente surjan días donde tenga la oportunidad de perderse por pocos segundos en su mirada, o unos minutos estudiando las formas en sus finos labios, en algún momento van a reír juntos y al final de otros días él podrá sentir el aroma de su mejilla y al despedirse esperará que el tiempo se detenga y suceda el milagro.

Ahora es muy tarde, si en algún momento la vida abrió la puerta de la oportunidad, ninguno prestó atención y simplemente siguieron caminando. Ella huye de la sola idea de verlo diferente y todo cambie, desmoronando así lo que le queda de vida. 

Tal vez, la verdad sea peor de lo que él cree, y ella no sabe nada sobre la tragedia que vive a diario . Probablemente solo sea él y su corazón en medio de la peor jugada que la vida nos puede dar.